
Leo en diversos MMCC la decisión de Iberdrola de segregar su unidad de negocio de energías renovables (llamada Ibernova) y sacar un 20% a Bolsa (mediante una Oferta Pública de Suscripción). Este tipo de medidas no hacen más que confirmarme que la estrategía también tiene sus modas.
Para los que estéis en España o Latinoamérica recordaréis empresas como Terra y Telefónica Móviles. Y los que hayáis tenido acciones aún más. A finales de los 90's con el boom tecnológico y de la telecomunicaciones, las partes valían más que el todo. Es decir las unidades de negocio valían más que la totalidad. En aquel entonces el negocio de telefonía fija era la hermana pobre, fea y nada sexy de todos los relacionados con las telecos. Y no estaba de moda. Por lo que Telefónica era un conjunto de negocios en diferentes ciclos de vida, y muchos de los cuales estaban en plena ebullición y con mucha liquidez con ganas de entrar. Por lo que Telefónica hizó el pelotazo segregando las unidades de negocio de Internet+Contenidos (Terra) y las de telefonía móvil(Telefónica Móviles). Las OPV fueron todo un éxito. Tenía también previsto sacar sus unidades de negocio de datos y audiovisuales, pero la burbuja no dió para más.
Siete años después estas compañías no existen. Ambas fueron objeto de OPA por parte de Telefónica (que era el accionista mayoritario) que las compró 7 años más tarde más barato. Todo legal pero eticamente cuestionable desde el punto de vista de los accionistas. Ahora parece que el todo suma más que las partes. Y poder dar servicios integrados añade valor al cliente. El ejemplo es el lanzamiento de productos como el DUO y el TRIO que combian telefonína fija + Internet + contenidos. Vuelta a los orígenes.
Comento esta historia de Telefónica ya que lo decisión de Iberdrola es como ver Superman por octava vez. Más de lo mismo. Un sector de moda (energías renovables), incierto, con pocas empresas y mucha liquidez con ganas de invertir en el sector (sólo hay que ver o bien que van empresas como Fersa o Gamesa). Además sólo se pone en circulación el 20% de la empresa. De ese 20% Iberdrola obtendrá abundante financiación para su proyectos sin ceder el control. En cualquier momento podrá volver a recomprar las acciones. Sobretodo si su valor desciende.
Seguramente si yo fuero el CEO de Iberdrola haría exactamente lo mismo. Ahora bien, como inversor hay que tener cuidado. Es un sector de moda y las acciones de las empresas que operen en este sector están subiendo mucho, pero de momento todo son expectativas y si no se cumplen, más dura será la caída. Conocer en profundidad los mercados financieros es un arte que pocos analista dominar. Todo hacen grandes análisis a posteriori pero casi nadie es capaz de intuir tendencias. ¿Añade valor la gestión activa?. En la mayoría de las gestoras, probablemente no, pero es políticamente incorrecto decirlo ya que hay todo un negocio alrededor de las comisiones de gestión. Y el arte reside en comprar barato, pero sobretodo en saber cuando vender.
Resumiendo, cuidado con Ibernova
